Los visitantes sorprendieron, presionaron en campo rival, controlaron la pelota y dominaron desde el inicio ante una selección local que, luego de horas de polémica por la habilitación del suspendido Folarin Balogun, salió desconcentrada a jugar el partido.
El combinado belga avisó a los 46 segundos con un tiro de media distancia de Timothy Castagne que tapó muy bien el arquero Matthew Freese, quien en la siguiente jugada se quedó con un cabezazo de Charles De Ketelaere tras un tiro de esquina.
El propio De Ketelaere fue el encargado de romper el cero y destrabar el partido. El futbolista del Atalanta abrió el marcador tras conectar un buen centro rastrero por parte de Nicolas Raskin cuando transcurrían 9 minutos.
La pausa de hidratación le sirvió a Estados Unidos para corregir detalles y a su entrenador Mauricio Pochettino para adelantar a sus dirigidos en el campo. Tras esta, los locales abrieron el marcador por intermedio de un tiro libre de Malik Tillman que se desvió en el camino, le cambió la trayectoria a Thibaut Courtois y se metió en el arco a los 31’.
La alegría le duró poco a la selección estadounidense, ya que a los 32’ apareció nuevamente De Ketelaere, quien se elevó dentro del área chica y conectó un cabezazo para mandarla a guardar tras un centro de Leandro Trossard desde la izquierda.
Bélgica liquidó el trámite en el complemento a raíz de un error de Estados Unidos. A los 56 minutos, Freese salió del área para cortar de buena manera un ataque belga, pero, cuando parecía que tenía todo resuelto, perdió la pelota ante De Ketelaere y desde tres cuartos Hans Vanaken anotó el 3-1.
El combinado belga se encargó de cuidar la ventaja durante el resto del partido y le resultó cómodo el trámite ante un joven combinado estadounidense que careció de profundidad en el último tercio del campo. Sobre el final del partido, Romelu Lukaku selló el triunfo con un zapatazo desde lejos para decretar la goleada.












