Liverpool, que a los 18’ malogró un mano a mano en los pies de Federico Martínez, cuyo disparo fue contenido por Aguerre, hizo más por el espectáculo pero sin profundizar, y a los 43’ lo pagó caro. Matías Arezo ejecutó un tiro libre desde lejos, Campaña dio rebote, Franco Escobar devolvió la pelota al medio, Santiago Strasorier la sacó dos veces en la línea y Nicolás Fernández la empujó a la red de rodilla, con asistencia de Umpiérrez.
En la misma acción, que los negriazules protestaron sin razón por entender que hubo falta de ataque, se lesionó Martín Campaña y tuvo que salir con un visible sangrado en las fosas nasales, producto de un choque con su compañero Diego Romero. En su lugar entró Mathías Bernatene.
Para el complemento, Aguirre sacó a Nicolás Fernández, mandó a la cancha al zaguero Facundo Álvez, pasó a Escobar al lateral izquierdo y devolvió a Togni al mediocampo. El equipo se plantó con un 4-4-1 frente a un rival que pasó a tener decididamente la pelota, pero sin la audacia suficiente como para encontrar fisuras en la defensa.
Peñarol, sin ofender pero casi sin pasar zozobras, se hizo fuerte en su campo con Brian Barboza como uno de los puntos altos en la defensa. En su tercer partido con el equipo principal, el lateral derecho de 18 años clausuró su sector y se ganó los aplausos de los hinchas.
Aguirre fue haciendo cambios para renovar piernas y seguir defendiendo. Del otro lado, Fossati intentó dotar de mayor vocación ofensiva a su equipo. Recién a los 87’ tuvo una oportunidad clara el cuadro negriazul, cuando empezó a levantar centros y tras un rebote apareció Federico Martínez para rematar desviado. Fue de lo poco que generaron los visitantes en todo el segundo tiempo.


















