El gol de Sasa Kalajdzic, que recién había ingresado, rescató a Austria de una eliminación a la que parecía condenarle una anotación de la estrella argelina Riyad Mahrez en el minuto 90+3.
Austria se quedó así con el segundo lugar del grupo J con 4 puntos, por detrás de Argentina (9), que ganó 3-1 el sábado a Jordania, última sin puntuar. Argelia también sumó 4 unidades y avanzó como una de las mejores terceras, provocando la eliminación de Irán.
La escuadra norteafricana, que solo había avanzado a las eliminatorias en su anterior participación en 2014, enfrentará a Suiza el 2 de julio. En esa misma fecha, Austria chocará con España en Los Ángeles intentando alargar su primera presencia mundialista desde 1998.
El fantasma de la “Vergüenza de Gijón”
El enfrentamiento entre austriacos y argelinos, que cerraba la fase de grupos, estaba rodeado de suspicacias desde antes del pitazo inicial. Con el marcador empatado 2-2, jugadores de ambos equipos pasaron casi media hora sin apenas intentos de atacar, provocando abucheos en las gradas del estadio, de las que muchos aficionados se marcharon anticipadamente.
La pasividad entre los dos equipos en la recta final resucitó el fantasma de un partido del Mundial 1982 conocido como la “Vergüenza de Gijón”. Ese día, Austria perdió 1-0 ante Alemania Occidental sin que ninguno de los equipos hiciera nada por intentar cambiar ese marcador, que los clasificaba precisamente a costa de Argelia.
Este sábado, ambos seleccionadores negaron haber tenido la intención de firmar un empate.
“Cuando un partido como este termina 3-3, nadie puede asumir que haya habido un acuerdo o nada parecido, especialmente con lo visto en los últimos 90 segundos”, declaró el entrenador de Austria, Ralf Rangnick, ante la prensa.
“Mi idea siempre es salir a la cancha a ganar el partido, y es lo que pasó hoy”, dijo el técnico de Argelia, Vladimir Petkovic.
”Hubo unos 15 minutos en que ambos equipos fueron un poco pasivos. Pero esto no era una falta de ganas o de querer perder sino de ver cómo actuaba el rival e intentar entender como dañarles”, afirmó el DT de los norteafricanos, que, con ese empate de último segundo, evitaron enfrentar a la favorita España.
Abucheos del público
Riyad Mahrez, la exfigura del Manchester City, se erigió en héroe de su selección con un doblete que culminaba una doble remontada.
Los europeos se adelantaron con goles de Marko Arnautovic y Marcel Sabitzer en los minutos 28 y 55 y Argelia respondió con tantos del lateral Rafik Belghali en el 45 y con el primero de Mahrez en el 60.
Tras la segunda pausa de hidratación, el ritmo de juego decayó completamente y ninguno de los equipos asumió ningún riesgo, causando la indignación de los más de 65.000 espectadores.
Pero, cuando parte del público asistente enfilaba la salida, Argelia sorprendió a la acomodada Austria con el segundo tanto de Mahrez que dejaba virtualmente fuera del torneo al equipo europeo.
A la desesperada, Austria envió a todos sus jugadores al área rival y Kalajdzic, un minuto después de ingresar, convirtió el gol de la salvación con un cabezazo en el corazón del área argelina.









