Desde el primer minuto los dos mostraron cuáles serían sus armas: el combinado africano mucho más asociativo e intentando generar desde la tenencia de la pelota, y el europeo con juego directo, velocidad al contragolpe y muchos duelos por las bandas.
Los marroquíes tuvieron su mejor pasaje del primer tiempo entre los 19’ y los 21’, cuando generaron dos chances claras. La primera fue un cabezazo de Nel El Aynaoui y la segunda un bombazo de Achraf Hakimi. Los dos remates fueron tapados por el arquero Bart Berbruggen.
El elenco de Ronald Koeman respondió recién a los 44’, cuando un zurdazo a distancia de Micky van de Ven generó una gran atajada de Yassine Bounou. El experimentado arquero marroquí no había sido llamado a actuar hasta ese entonces.
Marruecos siguió siendo más con la pelota y tuvo dos situaciones de peligro en el arranque del complemento. A los 52’, tras un pase de Azzedine Ounahi, estrelló un derechazo en el horizontal, y tres minutos después quedó mano a mano con Verbruggen pero no pudo definir por un cierre de Van de Ven que valió un gol.
A los 72’, cuando no hacía méritos para abrir la cuenta, lo hizo Países Bajos de contragolpe. Crysencio Summerville ganó en velocidad y, cuando parecía caer, terminó asistiendo para la llegada de Cody Gakpo. El delantero no falló y dedicó el gol al hijo que esperaba y falleció la semana pasada, en pleno embarazo de su esposa.
Tras el gol, movió fichas Mohamed Ouahbi en el banco de Marruecos, que de tanto ir obtuvo su merecido premio a los 91’. Un centro de Chemsdine Talbi desde la izquierda encontró un potente cabezazo de Issa Diop que mandó el partido al alargue.
En la prórroga, Verbruggen se agigantó a los 6’, cuando con la rodilla tapó un mano a mano con Soufiane Rahimi después de la mejor jugada colectiva elaborada por el combinado marroquí en toda la noche. Siguió siendo dominador desde la tenencia el cuadro de Ouahbi, pero sin concretar, por lo que llegaron a los penales.
En la definición, ningún equipo se mostró certero. Marruecos estrelló dos remates en los caños, pero llegó al último 2-2 e Ismael Saibari no falló, por lo que su derechazo bajo puso al campeón africano en el camino de Canadá en octavos de final.






